UNIVERSIDADGRAN MARISCAL DE AYACUCHO
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY
CENTRO DE FORMACIÓN PERMANENTE
“MONSEÑOR JESUS MANUEL JÁUREGUI MORENO”
Gestión y Evaluación Institucional
Autora:
Espec.
Yanna P. Rodríguez C.
C.I
N°.:16636647
Facilitadora:
Zulay P
Programa:
Maestría en Gerencia Educativa
Unidad
Curricular: Evaluación Institucional
Sección:
“A” 2015
Barinas, Abril de 2015
Gestión y Generalidades
La gestión es la acción y el efecto de gestionar y administrar. De una forma más específica, una gestión es
una diligencia, entendida como un trámite
necesario para conseguir algo o resolver un asunto, habitualmente de carácter administrativo o que conlleva documentación. Gestión
es también un conjunto de acciones u operaciones
relacionadas con la administración y dirección de
una organización.

En el mismo orden de ideas se puede decir que la gestión es la asunción y ejercicio de responsabilidades sobre
un proceso lo que incluye:
.-La preocupación por la disposición de los recursos y
estructuras necesarias para que tenga lugar.
.-La coordinación de sus actividades (y
correspondientes interacciones).
.-La rendición de cuentas ante el
abanico de agentes interesados por los efectos que se espera que el proceso
desencadene.
Así mismo,
se puede hablar de un sistema de
gestión, el cual es una estructura
o modelo de administración eficaz
y eficiente que busca mejorar el funcionamiento de una organización. Incluye un
proceso de ideación, planeación, implementación y control. Estos sistemas de
gestión ofrecen pautas, estrategias y
técnicas para optimizar los procesos y los recursos de una entidad. Se
utilizan generalmente en organizaciones de carácter empresarial y abordan diferentes
ámbitos como la gestión de la calidad y la rentabilidad. La implantación de
sistemas de gestión permite introducir mecanismos orientados a la renovación y adaptación a la realidad de una organización y al entorno en que
se desarrolla su actividad.
Es evidente que la gestión institucional en
general y la áulica en particular persiguen como uno de sus principales
objetivos alcanzar los máximos niveles de calidad educativa, pero si bien cada
Institución Educativa tiene su singular universo, no se puede desconocer que la
tarea escolar no está disociada de lo comunitario, por lo tanto alcanzar la
calidad educativa implica un compromiso de los diferentes sectores sociales con
ello.
La calidad
educativa, se refiere a los efectos positivamente valorados por la
sociedad respecto del proceso de formación que llevan a cabo las personas en su
cultura. Se considera generalmente cinco dimensiones de la calidad:
v
filosofía
(relevancia)
v
pedagogía (eficacia)
v
cultura
(pertinencia)
v
sociedad (equidad)
v
economía
(eficiencia)
La evaluación institucional es una
técnica de gestión cuya finalidad es la mejora de la naturaleza y calidad de la
gestión, de los procesos y productos, y de la efectividad laboral. A través de la evaluación institucional las organizaciones
educativas podrán: Conocer los aciertos que necesitan potenciarse y las
debilidades que deben que corregirse. Comprender
mejor los actos pedagógicos y administrativos que se ejecutan para verificar si
los procesos para alcanzar los resultados son los esperados. Verificar en qué medida los resultados que se obtienen
están en armonía con los estilos de formación y gestión, y el perfil del
estudiante que la institución se haya propuesto. Recomendar, a partir de las
conclusiones de la evaluación, las medidas que formen parte de un plan de
mejoramiento de la gestión y resultados educativos.
Si el objetivo de la evaluación es
reflexionar sobre la situación actual para transitar por un camino más
estructurado de mejora continua, el requisito es que los referentes para la
evaluación, estén definidos previamente y sean susceptibles de medirse en su
cumplimiento. Por tanto, se necesitan planes de desarrollo institucional y
operativo que incorporen metas, responsables y plazos de cumplimiento de cada
una de esas metas. Por ahora la concepción de los planes anuales de trabajo ni
los proyectos educativos institucionales está basada en un enfoque de gestión
por resultados, que es a lo que habría que encaminar la gestión escolar.
Es
importante destacar que como herramienta de gestión, la evaluación tiene una
finalidad eminentemente formativa,
no punitiva. Se evalúa para mejorar y no para castigar. Por lo tanto, la
evaluación exige ejecutarse en un marco de total transparencia, sinceridad y
planificación anticipada. Las reglas de juego tienen que estar claramente
establecidas y difundidas con la anticipación debida. Otra característica de la
evaluación es la reflexión compartida que genera su proceso, lo que permitirá
al personal directivo, los docentes y los padres de familia, retroalimentarse,
mejorar sus desempeños, utilizar mejor los recursos disponibles y verificar el
cumplimiento los objetivos propuestos.
El Gerente
como evaluador Institucional
El Gerente
Evaluador Institucional es quien promueve el mejoramiento y la formación
del recurso humano dentro de las organizaciones, a través de la conducción de
los procesos de autoevaluación, evaluación y heteroevaluación contribuyendo de
esta manera al desarrollo de una cultura de aseguramiento de la calidad
institucional. En este sentido, el gerente evaluador como líder de la
organización le corresponde el importante rol de acompañar, controlar y hacerle
seguimiento a los procesos evaluativos que se llevan a cabo en cada
organización.
El gerente evaluador al ejercer su
función debe tener presente los siguientes elementos: sentido común, resolución
de conflictos, toma de decisión, comunicación, trabajo en equipo, realidad de
la organización, criterios de evaluación, manejo del consenso, habilidad
técnica humana conceptual.
La acción gerencial debe estar sustentada en
una actitud de liderazgo y equidad capaz de dar respuesta a todas las
situaciones presentes en la institución. La valoración de la evaluación
institucional, depende en buena medida, de la calidad con que ésta se realiza,
su utilidad dependerá notablemente de la oportunidad y adecuación de su diseño
y aplicación.
La evaluación es un
proceso para medir el rendimiento laboral del trabajador, con el objeto de
llegar a la toma de decisiones objetivas sobre los recursos humanos. Las
organizaciones modernas utilizan la evaluación del trabajador para determinar
incrementos de sueldos, necesidades de capacitación y desarrollo, así como
ofrecer la documentación para apoyar las acciones de rotación de personal. 

La evaluación del
personal, se convierte en un proceso para estimular o juzgar el valor, la
excelencia y las cualidades del desempeño de un trabajador, es una herramienta
de dirección, imprescindible en la actividad administrativa, ayuda a determinar
políticas de recursos humanos adecuados a las necesidades de la organización. La
evaluación es el proceso por el cual objetivamente se valora cuantitativamente
y cualitativamente al trabajador en el puesto que desempeña y se obtiene con la
suma de factores determinantes; positivos o negativo de su rendimiento laboral.
Con la evaluación del desempeño
se espera lograr: Mejorar el rendimiento en el trabajo. Detectar posibles
errores de asignación de personal, determinando necesidades de reubicación.
Apoyar la investigación de necesidades de capacitación y desarrollo del
personal. Comprobar la eficiencia y determinar la efectividad del proceso de
selección del personal. Conocer el potencial humano de la institución.
Proporcionar a la autoridad competente la información que esta requiera para la
toma de decisiones.











